Deja que te cuente
A eso de las ocho de la tarde Ángel me esperaba junto al coche. Llegue puntual, me gusta serlo. Echamos los bartulos en el coche. En la escasa media hora de trayecto que separa el punto de encuentro del de destino hablamos de lo humano y lo divino, siempre nos da tiempo a hablar de estas cosas, también repasamos lo que hariamos.
Llegamos y empezamos a colocar los cachibaches, la luz empezaba a faltar.
Todo esta listo, nos metemos en el hide, solo faltas tú.
Pasan los minutos, las horas, charlamos... otra vez de lo humano y de lo divino, que le vamos ha hacer no vemos los programas del "corazón" y no tenemos otros temas de conversación.
A eso de las cuatro de la madrugada apareciste y te colocaste en mi flash, allí te mantuviste, si fumarás estoy seguro que te hubeses echado un cigarrito. No te hacemos fotos porque hemos puesto las cámaras cerca de los posaderos, los naturales, no el flash... ¡Jodio Mochuelín!
Te fuiste, imagino que aburrido de nuestra conversación. ¿Volverás?... Sí y nos regalste unos instantes en los posaderos naturales, eso si antes me ensuciaste el flash.
Un par de fotos cada uno y.... ¡ya son las siete de la mañana! Nos vamos.
Hoy quizás volvamos, pero solo un ratito, pasate por allí si no te es mucha molestia.
PD: No te pondré el 100 macro como en esta foto, lo haré desde el hide.




Raúl/imagina dijo
Que buena foto, chaval!
Un saludo
Raúl
18 Mayo 2006 | 12:34 PM